CIENCIAS FÍSICAS Y MEDIDA
Para la física y la química, en su
calidad de ciencias experimentales, la medida constituye una operación fundamental. Sus
descripciones del mundo físico se refieren a magnitudes o propiedades medibles. Las
unidades, como cantidades de referencia a efectos de comparación, forman parte de los
resultados de las medidas. Cada dato experimental se acompaña de su error o, al menos, se
escriben sus cifras de tal modo que reflejen la precisión de la correspondiente medida.
Se consideran ciencias experimentales aquellas que por sus
características y, particularmente por el tipo de problemas de los que se ocupan, pueden
someter sus afirmaciones o enunciados al juicio de la experimentación. En un sentido
científico la experimentación hace alusión a una observación controlada; en otros
términos, experimentar es reproducir en el laboratorio el fenómeno en estudio con la
posibilidad de variar a voluntad y de forma precisa las condiciones de observación.
La física y la química constituyen ejemplos de ciencias
experimentales. La historia de ambas disciplinas pone de manifiesto que la
experimentación ha desempeñado un doble papel en su desarrollo. Con frecuencia, los
experimentos científicos sólo pueden ser entendidos en el marco de una teoría que
orienta y dirige al investigador sobre qué es lo que hay que buscar y sobre qué
hipótesis deberán ser contrastadas experimentalmente. Pero, en ocasiones, los resultados
de los experimentos generan información que sirve de base para una elaboración teórica
posterior.
Este doble papel de la experimentación como juez y guía del
trabajo científico se apoya en la realización de medidas que facilitan una descripción
de los fenómenos en términos de cantidad. La medida constituye entonces una
operación clave en las ciencias experimentales.
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