Expresiones algebraicas
Un poco de historia
Una de las causas por las que la Matemáticas no avanzaron
suficientemente hasta el siglo XVI fue sin duda la carencia de unos símbolos que
ayudaran a los matemáticos a expresar sus trabajos de una manera más simple y
que permitieran su lectura con mayor facilidad.
Desde los babilonios (1700 a. de C.) hasta Diofanto (250
d. de C.) las operaciones se relataban con el lenguaje ordinario (Período
retórico o verbal). Así, por ejemplo, en el papiro de Rhind (1650 a.
de C.) se puede leer para describir un problema: "Un montón y un séptimo del
mismo es igual a 24". Con la palabra "un montón" designaban la
incógnita; Un par de piernas andando en la dirección de la escritura era el
signo (+) y en contra el signo (-). ¿Cómo se escribiría hoy esta ecuación?
A partir de Diofanto y hasta comienzos del siglo XVI se
comienzan a utilizar algunas abreviaturas (Período abreviado o sincopado)
Así, por ejemplo, para expresar la ecuación
,
Regiomontano (1464) escribía:
3 CENSUS ET 6 DEMPTIS 5 REBUS AEQUATUR ZERO
mientras que Luca Pacioli (1494) escribía:
3 CENSUS P 6 DE 5 REBUS AE 0
A partir del siglo XVI, con Vieta y Descartes
sobre todo, se empieza a utilizar un lenguaje simbólico bastante parecido al
actual (Período simbólico). Por ejemplo, la ecuación anterior era
expresada así:
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